El consumo aparente de vino en nuestro país se mantiene en 9,73 Mhl en el dato interanual a marzo de 2024, lo que supone un incremento del 1,6% respecto al dato interanual de marzo de 2023. Por tanto, el volumen se mantiene con apenas variaciones, desde noviembre de 2022 en la horquilla de 9,5 a 9,7 millones de hectolitros.
Por colores, en la estadística TAM marzo 2024 se observa un estancamiento del consumo de tintos/rosados, con 5,47 millones de hectolitros (+0,2%); mientras que el consumo de vino blanco muestra algo más de dinamismo, con incrementos del 3,3% respecto al acumulado de un año antes, con 4,26 millones de hectolitros de blanco consumido (el 44% del total nacional).
En términos de consumo per cápita, la cifra resultante es de 20,13 litros por habitante, con un crecimiento prácticamente nulo (+0,5%) respecto a un año antes.
En el histórico reciente, el máximo volumen de consumo interno (calculado a través de las diferencias netas entre entradas y salidas de vino del Infovi) se alcanzó en el interanual de febrero de 2020, cuando se registraron 11,1 millones de hectolitros de consumo, tras una tendencia positiva que permitió ganar 1 Mhl desde finales de 2018 y que truncó la pandemia por Covid. El mínimo se registró en el TAM de febrero de 2021, con 8,8 Mhl.