Desde noviembre de 2022 el total estimado (a través de la diferencia neta entre entradas y salidas de vino con datos del Infovi) ronda los 9,6-9,8 millones de hectolitros interanuales. El dato de cierre de campaña 2023/24 no se mueve un ápice de esa estabilidad y, en el interanual agosto 2023-julio 2024, queda en 9.756.947 hectolitros.
La campaña 2023/24 se cierra con un ligero aumento de la estimación de consumo nacional de vino del 1,3%, respecto al interanual a julio de 2023. Supone, por tanto 120.504 hl más de consumo (16.067.200 botellas convencionales de 0,75 litros más consumidas).
Los vinos tintos/rosados y los blancos, sin embargo, siguen dinámicas diferentes. Así, mientras que el consumo aparente de vino blanco experimenta un incremento del 3% y ya suma 4.235.461 hectolitros en el interanual de julio (el 43% del consumo total); el tinto/rosado (la estadística no permite diferenciar qué parte corresponde a tintos tranquilos y qué porción es de rosados) sufre un estancamiento en los 5.521.486 hectolitros de vino, apenas un -0,1% respecto al interanual de julio de 2023.
Atendiendo al consumo per cápita, el dato de julio queda en 20,04 litros por habitante, con un alza del 0,6% respecto a hace un año.
Por su parte, al cierre de la campaña 2023/24, el vino enviado a destilación perdió un 35,9% de sus volúmenes, hasta situarse en 1.230.563 hl y aumentó un 0,7%, el destinado a vinagrería, hasta los 294.983 hl. En total, 1.525.546 hl (-31,1%) se destinaron a destilería y vinagrería.