El consumo aparente de vino en España se mantiene con una linealidad absoluta desde hace prácticamente dos años. Los datos del interanual a noviembre de 2024 no han generado ninguna sorpresa al respecto y sitúan la estimación de consumo en 9.775.532 hectolitros, con una mínima desviación positiva (+0,7%) respecto al interanual de noviembre de 2023 (apenas 72.044 hl más). Desde noviembre de 2022, esta estimación ha mostrado una estabilización notable, oscilando entre 9,6 y 9,8 millones de hl.
En cuanto al comportamiento por colores, destaca que el consumo aparente de vino tinto/rosado logra incrementos del 1%, hasta los 5,66 Mhl estimados; mientras que el consumo de vino blanco crece, pero a menor ritmo (+0,3%) y se sitúa en 4,12 Mhl.
Estos volúmenes estimados, calculados a través de las diferencias netas entre entradas y salidas de vino declaradas al Infovi, situarían el consumo per cápita en nuestro país en 19,97 litros, en práctica estabilidad (-0,1%).
Ahora, un informe de la Interprofesional (en base a datos Nielsen) nos permite aproximarnos al comportamiento de los diferentes canales de consumo de vino en España en ese mismo periodo interanual.
En cifras absolutas, las ventas de vino en los canales de Alimentación (hogar) y Hostelería se situaron en interanual en 6,266 millones de hectolitros (lejos por lo tanto de los 9,78 Mhl estimados de consumo aparente) lo que en valor se traduce en unas ventas totales de 3.182,6 millones de euros, dando lugar a un precio medio de 5,08 €/litro, ligeramente superior (+2%) al precio medio del mismo periodo del año anterior (4,98 €/litro)
Tal y como hemos comentado en anteriores ocasiones, el diferencial (nada desdeñable) entre los datos que ofrece Nielsen IQ para el consumo de vino en Alimentación y Hostelería corresponden a un “tercer canal” que asumiría un volumen de consumo estimado de 3,51 millones de hectolitros, situándose como el segundo en importancia, por detrás de Alimentación (4,05 Mhl) y por delante incluso del canal Hostelería (2,22 Mhl).
Este “tercer canal”, un cajón de sastre donde se contabilizarían aspectos como vinotecas, clubs de vinos, portales on-line, ventas directas de bodegas, auto consumo, etc… Es, además, el que mejor comportamiento demuestra, con alzas en este periodo interanual del 4% en volumen, frente a las caídas de hogares (-0,5%) y consumo extradoméstico (-1,9%).
En términos de valor, las ventas de vino muestran un crecimiento global de +1,0%. En el caso del canal de alimentación crecieron un +2,8% hasta los 1.780 millones de euros (+48 millones). Dado que las ventas en volumen en Alimentación muestran una leve caída, se deduce un nuevo aumento de los precios medios, que en este periodo es del +3,3% hasta situase en los 4,40 €/litro para el conjunto de las categorías de vinos en este canal.
Por su parte, el valor de las ventas de vino en hostelería cayó en el interanual a noviembre un ligero -1,2% hasta los 1.402 millones de euros (-16,6 millones). Una caída en el valor de las ventas de hostelería, que se explica íntegramente por la pérdida de volumen, dado que los precios medios se mantuvieron en los 6,32 euros por litro (+0,7%).
El informe estima que el 55,9% del valor del vino consumido en España se da en el canal alimentación (frente al 64,6% del volumen); mientras que las cuotas de consumo de la hostelería quedan en un 44,1% del valor y el 35,4% en volumen. Eso sí, sin tener en consideración el tercer canal.
El vino con D.O.P. es el más adquirido en nuestro país de forma clara, al representar el 57,1% del volumen y el 72,5% del valor total en Alimentación y Hostelería en el TAM Nov 24, equivalente a 3,57 millones de hl con un valor de 2.307 millones €.
Según los datos de Nielsen IQ que maneja OIVE, todas las categorías de producto crecieron en términos de valor en el conjunto total (Alimentación + Hostelería) si bien el vino con D.O.P. fue el único que creció por debajo de la media en términos corrientes (+0,4%), mientras que el resto de las categorías muestran incrementos de +3,0% para vinos con I.G.P., de +2,3% para vinos sin I.G.P., +1,9% para vinos espumosos y un +6,3% para el segmento de “Vino Resto”.
En volumen, las mayores pérdidas las encontramos en los vinos con I.G.P. (-0,2%), particularmente en el canal de Alimentación, mientras que el vino con D.O.P. baja ligeramente -0,9%, por la pérdida registrada en hostelería (-2,8%) que no compensa la subida en Alimentación (+0,6%). De hecho, es esta categoría de vinos con D.O.P. la que registra el menor crecimiento en este periodo en valor, con pérdida del volumen sólo superada por los vinos sin I.G.P.