La oficina estadística francesa Agreste ha actualizado su previsión de vendimia 2025 con datos recogidos hasta el 1 de septiembre, situando la producción nacional en 37,4 millones de hectolitros de vino, un incremento del 3% respecto a 2024, pero aún un 13% por debajo de la media del periodo 2020-2024. Este ajuste supone además un cambio notable respecto a la primera estimación del 1 de agosto, que proyectaba entre 40 y 42,5 Mhl, reflejando un recorte cercano a 5 Mhl.
El descenso frente a la previsión inicial responde al impacto de olas de calor intensas y la sequía de agosto, que redujeron el contenido en mosto de las bayas y adelantaron la maduración, adelantando así las vendimias en varias regiones. A estos factores se suma la reducción de superficie vitícola, debido a arranques de viña que han afectado a zonas como Burdeos, el Suroeste y Languedoc-Rosellón, con más de 20.000 hectáreas eliminadas desde la última cosecha.
El análisis por tipología de vinos muestra una dinámica dispar:
Los vinos con A.O.P. alcanzarían 16,6 Mhl en 2025, un aumento del 10% respecto a 2024, aunque todavía un 7% por debajo de la media quinquenal.
Los vinos destinados a aguardientes sumarían 7,9 Mhl, un 1% más que el año anterior, pero un descenso del 22% frente a la media 2020-2024.
Los vinos con I.G.P. se estiman en 10,35 Mhl, un retroceso del 3% respecto a 2024 y del 12% frente al promedio quinquenal.
La categoría de otros vinos, sin indicación geográfica, caería a 2,5 Mhl, con una reducción interanual del 7% y un 20% menos que la media de los últimos cinco años.
En conjunto, el total previsto para Francia en 2025 asciende a 37,4 Mhl, frente a los 36,3 Mhl de 2024 y la media quinquenal de 42,9 Mhl, reflejando una campaña más corta y marcada por condiciones climáticas extremas y ajustes estructurales en superficie.